Luna expuso su demanda con tranquilidad e impasibilidad.
Sus ojos claros estaban, en ese momento, grabados con una determinación y seriedad notable, tanto que Jim y Charlotte no pudieron evitar congelarse cuando vieron la expresión de su rostro.
Ella se veía tan seria que parecía que se negaría a dejar el cargo de la Directora Ejecutiva del Grupo Landry a menos que ellos aceptaran sus condiciones.
Jim y Charlotte intercambiaron miradas.
Un segundo después, él dejó escapar un suspiro y miró a