Durante todo el camino desde la estación de trenes hasta la casa de Joshua, lo único en lo que Luna pudo pensar era en la mirada triste de Gwen cuando Luke se la llevó.
Luna podía sentir la desesperación y la impotencia que Gwen sintió.
Sin embargo, cada vez que ella miraba a Luna, intentaba que su expresión fuera lo más tranquila posible e incluso intentaba indicarle que estaría bien.
Sin embargo... Cuanto más intentaba Gwen de ser fuerte, más culpable se sentía Luna.
Ella no tuvo el coraje