"Iré a abrir la puerta". Neil con el ceño fruncido, dejó el tenedor y la cuchara, su pequeño cuerpo bajó de un salto de la silla y se dirigió a la puerta.
"¿Quién es?".
"Soy yo", se escuchó la voz infantil de una niña al otro lado de la puerta. "¡Neil, soy yo, Nellie! He ido a casa de la madrina y me ha dicho que ustedes no volvieron anoche, así que vine para acá. ¡No esperaba encontrarte a ti y a Mami aquí! ¡Rápido, abre la puerta!".
Al oír la voz de su hermana, Neil se emocionó. Inmediatame