De acuerdo con su personalidad, Aura no solía dejarse provocar tan fácilmente por las burlas deliberadas de Luna. Sin embargo, dado que ella no tenía ninguna otra forma para cambiar su vida, Aura perdió su calma habitual y, en su lugar, levantó la cabeza para mirar a Luna, que estaba en el balcón frente a ella. "¿De verdad crees que nunca podré matarte?".
"Sí, nunca podrás matarme". Luna se rió. "Incluso si los obligas a ellos a regresar a la casa en llamas y los matas, tampoco podrás escapar d