Si bien el señor Chase, del manicomio, le prometió a Joshua que él se encargaría de que las enfermeras supervisaran a Luna para evitar que ella se "autolesionara", él sabía mejor que nadie que el dedo de Luna no era producto de su autolesión.
Pero aun así, tenían que disimular que fuera el caso, pues él podría no ser capaz de manejarlo si Joshua decidía tomar medidas contra ellos.
Así que él reclutó a unos cuantos trabajadores temporales de una agencia de contratación en el centro de la ciuda