Capítulo 32. Sin salida
Kim se volvió más obsesiva desde que Bruno intentó escaparse, lo mantuvo sedado durante días y le puso una intravenosa para suministrarle suero fisiológico, así lo mantendría hidratado. Estaba enojada con él por haberla engañado, pero no lo suficiente para dejarlo morir. Después de casi cinco días, decidió bajarle los sedantes, no se había esforzado tanto para mantenerlo dormido.
—Espero que esto te enseñe a no volver a intentar engañarme —le dijo cuando despertó. Pero Bruno estaba tan desorien