Capítulo 27. Momentos
Bruno y Valentina se quedaron en la cama un buen rato después de hacer el amor, disfrutando de la compañía y de miradas silenciosas que transmitían más de lo que las palabras podían.
La felicidad no es una línea recta, es curva, se mide por momentos, en esos instantes perfectos que hacen que los imperfectos no signifiquen nada. Y en ese instante, estando solos, abrazados piel con piel, eran felices.
Se hubieran quedado toda la noche y hasta el amanecer en aquella habitación, envueltos en una