Grace
Owen hablaba y sus palabras caían como piedras sobre mí.
Mi padre, esa figura ambigua en mi vida, ahora era parte de un relato trágico que me dejaba sin aliento. No podía creer que la persona que creí que era mi último vínculo familiar se hubiera ido de esa manera.
Las lágrimas fluían sin control por mis mejillas mientras escuchaba cada detalle de lo ocurrido. El dolor de la pérdida se apoderaba de mí, mezclado con una ira creciente que se intensificaba en cada músculo de mi cuerpo.
—Yo..