5 de abril de 2010
Querido diario,
Cada vez que paso por el corredor y veo las fotos colgadas en las paredes de casa, no puedo evitar sonreír. Ahí estamos todos: Rafe y mamá, con sus sonrisas que transmiten tanto amor; Anya, siempre con esa chispa en los ojos; Dan, con su eterno gesto protector hacia mí; y yo, en medio de todos ellos, rodeada por esta familia que, aunque no completamente mía por sangre, me ha acogido con tanto cariño.
Mamá tiene este álbum viejo, repleto de fotografías mías des