Amelia.
Al ver el estado de Fenrick me siento un poco inquieta, por que los sacerdotes no han logrado sacarle el demonio o no será posible, Fenrick coloca una mano en mi mejilla y me da una dulce sonrisa.
-señorita Amelia Night.
Escucho la voz de un hombre que me llama y al voltear me doy cuenta que es el emperador, me sorprendo mucho ya que nunca lo habia visto antes, me separo de Fenrick y hago una reverencia como dicta el protocolo, por que se dirigirá a mi directamente.
-a sus ordenes