–¡¡Sasha!! –Exclamó Sol despertando después de soñar con el hombre de que se había enamorado, lo que ya era una rutina para ella, y echó sus cabellos hacia atrás pasando con frustración porque cada sueño que tenía era una tortura para su corazón. Después se giró para ver a su hija que seguía durmiendo plácidamente a su lado y agradeció mentalmente el hecho de que su niña tuviera el sueño tan pesado. –¿Ahora como hago para olvidarte Alexander? –Murmuró para sí misma mirando por la ventana observ