capítulo 30: El héroe.
capítulo 30: El héroe.
—No me duele nada —mintió Oliver, desviando la mirada hacia las hojas de bambú—. Solo tengo muchas responsabilidades. Cuando manejas una empresa grande, no tienes mucho tiempo para sonreír en las fotografías.
—Eso suena aburrido —sentenció Luna, volviendo a balancear sus piernas—. Mi papá dice que la vida es como un lienzo y que si solo usas el color gris, el cuadro se ve triste. Deberías usar el amarillo. El amarillo es el color de los corazones fuertes.
Oliver sintió un