Cuando Grayson se despertó temprano a la mañana siguiente, el resplandor de la nieve que entraba por la ventana habría sido cegador de no ser por las cortinas. De repente, los acontecimientos del día anterior se agolparon en su mente. Miró a Ari, mientras la veía dormir, y pensó en lo afortunado que era por tenerla como esposa. No sólo era hermosa y amable, sino también comprensiva.
Grayson sonrió. Ari también había encantado a su padre en un solo encuentro... una hazaña nada fácil. El rey te