—Créeme, lo que espero de ti, no tiene comparación a lo que te imaginas.
“Y insistente que es el hombre”—pensó con desagrado.
—Pero no estoy aquí para hablar del trato, te dije que tenías todo el tiempo que quisieras, no he visto a nadie contigo, sólo quiero estar aquí, sin ningún compromiso.
—Gracias, pero estoy bien —respondió Melany secamente. Pero se sintió mal, porque estaba rechazándolo cuando muchas veces ha intentado acercarse, aunque no de la mejor manera tal vez, pero ahí estaba, inte