Capítulo 30

Alexandrei estaba parado justo frente a mi ante su contacto mi cuerpo sintió un cosquilleo, me separé de él caminé hasta el escritorio sentándome  estaba débil me sentía con fiebre, ya no podía mantener de pie, me senté sobre el escritorio no permitiría que me viera acabada y sobre todo acabada por él, mire directamente los ojos culpables de mi vecino. 

 

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