Capítulo 34. El amor no se puede obligar
«Deseo que encuentres el hombre adecuado y perfecto para ti».
—¿El hombre adecuado y perfecto para mí? —preguntó como si no pudiera creer lo que estaba pasando.
—Sí.
—¡Ese hombre eres tú, Henry! Eres el hombre que amo y que estoy segura de que me ama, solo debes estar confundido —sollozó.
Henry apretó los puños.
—No estoy confundido, en mi vida, nunca he estado más claro que en estos momentos, Nicole, perdóname, pero el amor no se puede obligar —expresó.
La mujer se encogió como si Henry la hub