IZAN RIBEIRO♛
Mis ojos no se apartaron de ella hasta que ya no pude verla más. La sangre hervía en mis venas, una mezcla de ansiedad y determinación. Sin perder tiempo, envié un mensaje a Pavel para que reuniera a todos mis hombres en el galpón y luego regresará para cuidar de Alana.
Subí a mi coche, activando la llamada justo cuando empezaba a conducir.
—¡Papi! —La voz alegre y contagiosa de mi hija irrumpió en la cabina.
—Hola, amor. ¿Qué hace mi patito? —respondí, intentando ocultar la turb