EL RIESGO DE CONFIAR
[JIMENA]
El calor de sus labios permanece en los míos incluso cuando el beso se rompe, como si mi piel se negara a soltarlo tan rápido como debería. Todo en mí reacciona de una forma que no puedo controlar, y aunque sé que tendría que alejarme, no lo hago de inmediato, porque ese “te quiero” sigue resonando dentro de mí con una fuerza que me desarma.
No debería creerle…
Y, sin embargo, mi mente no tiene ningún control en este momento. Es mi corazón el que está tomando todas