—Patán. Tú mismo te lo buscaste, ahora vas a ver, no dejas de ser un cretino. —Lo sujetó del cuello de la camisa, él miraba a otro lado para ignorarla mientras ella lo ve frunciendo el ceño—. Eres un amargado antipático y en ocasiones tu actitud apesta.
Ante el silencio de Lucyan, ella por instinto tuvo la reacción de hacer un puchero.
Mientras ella le reprochaba y lo seguía regañando, él se había hecho de oídos sordos para evitar prestarle mucha atención. Solo podía pensar en la imagen que co