En su presurosa huida, casi cruzó el paso peatonal estando en rojo y se asustó cuando un auto sonó el claxon antes de que pusiera un pie en la calle, haciéndola pegar un brinco y regresando a la acera, respiraba nerviosamente con el corazón palpitando deprisa.
—Necesito descansar un poco —murmuró. Cuando le dio luz verde en la señal de paso; cruzó rápidamente apresurando sus pasos, intentando sacarse el susto de la cabeza.
Por más que esa noche intentó dormir no pudo conciliar el sueño, se man