Mundo de ficçãoIniciar sessãoAxel estaba empapado ahora, mojado hasta cada centímetro de su piel temblorosa. Las ramas cubiertas de musgo estaban mojadas y resbaladizas, por lo que se requería más concentración para mantenerse en el aire. La charla en su radio crujió en su oído y él maldijo tener tal distracción mientras viajaba solo.
Fue un viaje de una hora desde el último campamento que tuvo la oportunidad de visitar. El







