Atada a ti, aprisionada contra tu piel, tu alma, tu voz... atrapada en este laberinto de pasión en el que, solo tú, conoces la salida.
Isabella
Siento el corazón arder, aún no puedo creer que las palabras de Alexander sean ciertas. Es tan inverosímil, tan etéreo y surrealista, que me parece estar soñando con el país de las maravillas. Unas semanas atrás ni siquiera teníamos idea de la existencia del otro, luego su obsesión con llevarme a la cama mientras yo intentaba huir de todo lo que produce