La felicidad, eso eres tú.
Alexander
Las manos de mi madre se mueven con una delicadeza que solo los años de cuidados y amor pueden otorgar. El suave roce de la seda de mi corbata contra mi cuello me devuelve a la realidad. Estoy frente al espejo de cuerpo completo de mi suite, observando al hombre en el que me he convertido. Llevo un traje negro, hecho a la medida, que fue elegido por mi futura esposa.
Mi madre me sonríe con orgullo y los ojos vidriosos. Fue difícil hacer que ella y Cassandra