Nos pertenecemos. Siempre nos hemos pertenecido.
Isabella
Bajo la carpa abierta instalada en el jardín, el murmullo alegre de los invitados, el tintineo de las copas de cristal y el aroma penetrante de las gardenias y rosas blancas llenan el aire. Estoy de pie junto a la mesa principal, observando las luces cálidas que cuelgan como una lluvia de estrellas. La emoción que me oprime el pecho es tan intensa que por momentos me cuesta respirar; es una mezcla de felicidad, plenitud y una nostalgia i