ÉRIKA CAMEL
No quería parecer una niña malcriada y mucho menos arruinar la noche que Derek con tanto esmero preparo para nosotros. Fue tan especial y cuido cada detalle y yo solo me estaba comportando como una absurda troglodita.
No sé si culpar a las hormonas, pero lo cierto es que después de ver todo as esas flores, los pétalos esparcidos por todas partes, la Champagne y los músicos… bueno…
Que imagine que Derek de un momento a otro sacaría un anillo de compromiso para proponerme que fuera su