A bordo de ti.
Erika Camel
Derek me ayudo a meterme en el vestido de gala de la noche anterior después de que ambos tomaramos una ducha. Para mi mala suerte había entrado sola al cuarto de baño mientras él hacía unas llamadas importantes. Así que solo nos dedicamos a limpiar nuestros cuerpos mutuamente por esta vez. Aunque eso implicaba una complicidad inimaginable.
No me podía quejar, ya me sentía mejor que el primer instante que entré al cuarto de baño y él se quedó en la sala. Fue mejor que no me viera t