—¿A ver linda cuantos dedos tengo acá?
¡Yo comencé a reírme y le dije!
—Tranquilo mi amor que realmente no puedo ver nada — Dije mientras continuaba sonriendo
Luego Maximiliano comenzó a manejar nuevamente hasta el lugar al que me llevaría, al paso de unos minutos puedo sentir como Maximiliano estaciona el auto luego escucho su puerta y a él bajando del auto, hasta escuchar que abre la puerta de mi lado, ¡me sujeta con mucho cuidado hasta lograr bajarme del auto y me dice!
—Ven linda, ¿confías