¡La mañana estuvo estupenda con las ventas en el café, Alicia por su parte la note un poco más tranquila y eso me alegro muchísimo, puesto a que yo sabía que era pasar por esa situación, así que le dije que al salir podría quedarse aquí en mi casa y comeríamos pizza, así podría apoyarla un poco en ese momento tan duro, de pronto se acerca un chico con un ramo de girasoles en sus manos y menciona mi nombre, yo enseguida me le acerque y le dije!
—Si yo soy Leah, dígame ¿en que lo puedo ayudar?
—Se