Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 4
¡No hay lugar como el hogar!
El pánico que sintió Andrea al leer ese mensaje fue tal que le recorrió todo el cuerpo, desde la punta se sus pies hasta el último cabello en su cabeza, se le puso la piel de gallina. Ella ya había dejado eso de lado, se había dicho demasiadas veces que solo había sido una pesadilla. Pero había vuelto.
Saco el celular y sin perder un segundo llamo a su amiga Sara.<







