Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl almuerzo termino y luego que todos comieran su postre los más pequeños fueron llevados a dormir la siesta, por lo que por fin los adultos hablarían, nadie estaba seguro de nada, algunos sabían la verdad a medias, otros la suponían y el resto se negaba a creer toda esa locura.
— Bien hija, creo que es hora de que hables, sabes que no te juzgaremos.
Amir estaría con su hija siempre, sin importar nada y no era el hecho de que ella







