Llegamos a Milán muy temprano en la mañana, ya que Jacob tenía que atender varios asuntos importantes a primera hora. Decidió llevarme con él y mostrarme uno de sus restaurantes, por lo que me encontraba emocionada viendo todo a mi alrededor mientras él dejaba órdenes a todos sus empleados.
El restaurante era muy lujoso, pero tiene una decoración tranquila que me encantó muchísimo. Las velas le hacen dar un toque muy bonito, supongo que cenando debe sentirse la paz de la noche como si fuera ver