Capítulo 31. El mismo destino
Pensativo, fue a comprar el desayuno, luego regresó a la habitación.
Nunca había tenido tanto interés en aclarar una situación como en ese momento, deseaba terminar de una vez por todas con el asunto de la carta para centrarse en su próxima batalla: la que seguramente tendría que luchar para ganarse a la única mujer que había sido capaz de sacudirle la existencia.
No solo la deseaba con fervor, su atracción hacia ella iba acompañada de cierto sentido de pertenencia y ternura que nunca antes hab