Capítulo 68.
Como un león enjaulado, un animal salvaje que no tenía cabida en el espacio tan grande en el cual se encontraba, Bastian sostenía su vaso de licor en la mano y todos los archivos que revisó con sumó cuidado, tratando que ningún detalle se le pasara por alto.
Desde el primero que le envió Marc, quien estaba tardando mucho más de lo dicho.
Desde el día de su nacimiento, no importó lo extraño o común que fuera lo que vio o leyó. Pasó página a página fijándose en actividades documentadas que no le