CAPÍTULO 4
KATRINA
Ya lo sabía. Este tipo no me iba a gustar.
Había algo en él desde el principio. Es decir, si tuviera siquiera un mínimo de sentido común o de decencia humana básica, se habría dado cuenta de que soy una persona. Pero no, me llamó… ¿mierda? Literalmente me miró a los ojos y me dijo eso.
Aunque, claro, tampoco puedo culparlo del todo. Probablemente sí parezco un desastre ambulante en este momento. Incluso yo no me tomaría en serio viéndome así. Sinceramente, está tan mal que an