CAPÍTULO 10
**KATRINA**
—¿No… te impresioné? —preguntó, con incredulidad en su voz.
Levanté ambas cejas hacia él.
—Quiero decir —continuó—, tu esposo es asquerosamente rico… muy rico y… sin presumir, pero también tengo buenos genes. Lo mínimo que podrías haber hecho era darme la bienvenida apropiadamente o al menos vestirte de manera adecuada.
—Si me hubiera arreglado y hecho todo eso —dije, sosteniendo su mirada—, ¿habría cambiado algo? ¿No me habrías insultado delante de todos?
—No