Punto de vista de Camilla
Cuando por fin abrí los ojos, la habitación estaba en penumbras. Parpadeé varias veces, confundida, y me senté lentamente. Mi cuerpo se sentía pesado, como si todo lo que había sucedido ayer lo hubiera aplastado. Estiré los brazos por encima de la cabeza, soltando un pequeño gemido mientras mis músculos protestaban. Un rápido vistazo al reloj en la mesita de noche me indicó que ya pasaban de las seis de la tarde. Había dormido todo el día.
Miré hacia la pequeña mesa ce