Capítulo 154. Tu hermana morirá
Kelaya en ese instante no le prometió nada, solo caminó hasta la azotea, porque se imaginó que su esposo no se iría, si no era en el helicóptero.
Alejandro no le quedó de otra que caminar detrás de ella, porque sabía que no podía obligar a su esposa a que le prometiera algo y menos, en ese momento, solo esperaba que fuera un poco sensata y no quisiera ver como estaban torturando a aquel mesero.
Porque de seguro le causaría un trauma mayor y pensando así, la alcanzó y le dijo, cariño, no puedes