“¡Está bien!”, contestó el hombre de manera clara.
Sabrina no sabía qué decir.
Sin embargo, inmediatamente después, Sebastian volvió a decir: “Si deseas que Zayn muera en algún lugar en el extranjero...”.
Sabrina miró inmediatamente a Sebastian con los ojos abiertos, “¿Zayn? Mi hermano. ¿Dónde está mi hermano ahora? ¿Tú... podrías decirme dónde está mi hermano? Tú…”.
“No está muerto”. El hombre sólo pronunció tres palabras breves y directas.
Él sabía que Sabrina había querido preguntarle