Yvonne prácticamente se abalanzó sobre Sabrina con emoción en cuanto la vio. “Sabrina, ¿dónde has estado toda esta semana? ¿Por qué no me has dicho nada? Pensé que podríamos ir a comer algo hace unos días, solo para descubrir que estabas de viaje por negocios. Oye, ¿a qué ciudad fuiste? ¿Me trajiste algún recuerdo?”, preguntó jocosamente.
La sonrisa inocente y sincera de Yvonne siempre había sido un punto débil en el corazón de Sabrina. Miró disculpándose a Yvonne y le explicó: “Lo siento mucho