“¿No dudas de mi identidad? ¿No crees que soy una mentirosa?”. Mila se sintió conmovida mientras miraba a Sabrina.
Sabrina sacudió la cabeza. “Cualquier cosa puede cambiar en este mundo, pero el ADN no. Dijiste que tu grupo sanguíneo había cambiado, pero el ADN nunca puede cambiar. Yo creo en el ADN”.
“Si la prueba de ADN demuestra que soy Yvonne, tu amiga, ¿me aceptarías?”, preguntó Mila.
Esa era la pregunta más crucial. Sabrina se quedó sin palabras. Realmente no sabía cómo responder. No er