‘Porque nunca he sufrido en mi vida. Sin embargo, ahora lo creo’.
‘No solo no he sufrido en los treinta años de mi vida, sino que he probado demasiada dulzura. Desde mi infancia, siempre he sido la niña de mis padres, mi tío y mi tía, y también de mi primo’.
‘Mis padres, mi tío y mi tía me compraban exquisitos regalos de cumpleaños todos los años. Más tarde, cuando mi primo creció y empezó a trabajar, también me compraba regalos de cumpleaños’.
‘También me fue bien en mis días de universidad.