“Tú… ¡Jennie Gibson! ¿Por qué me llamas otra vez? ¡Llámame una vez más e iré directamente a la policía para presentar una denuncia por acoso!”.
Sabrina miró fijamente a su madre mientras Sebastian fruncía el ceño.
Sin embargo, Jennie no estaba para nada enojada o agitada. Su tono se mantuvo tranquilo mientras decía: “Gloria, supongo que tu hija está fingiendo y mintiéndote con que no ha pasado nada. ¿Pero sabes lo miserable que ella se siente en el fondo? ¡No, no lo sabes! Puedes negarte a ven