Mundo ficciónIniciar sesiónHannah estaba acurrucada en el sofá, con los ojos hinchados de tanto llorar y el rostro cansado. El aroma a chocolate llegaba desde la cocina junto a la sala, calmando un poco sus nervios.
Susan se acercó llevando dos tazas de chocolate caliente y le entregó una a Hannah.
“El chocolate aumenta las endorfinas,” dijo Susan. “Dicen que hace que te sientas feliz.”
Hannah tomó la taza y asintió débilmente.
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