Mundo de ficçãoIniciar sessãoHannah no pudo dormir en toda la noche porque se sentía inquieta. No podía dejar de pensar en el mañana y en los días que vendrían, cuando tendría que enfrentarse a Alden. Aunque Hannah pudiera actuar con normalidad, como si nada hubiera pasado, como una tonta.
Pero… ¿acaso el corazón podía engañarse tan fácilmente?
“Oh, Señor…” susurró Hannah en voz baja.







