Mundo ficciónIniciar sesión—Perdón por molestarte, Maria —dijo Hannah por teléfono.
—No es ninguna molestia, señora. Soy yo quien debería disculparse por no poder ayudarla a empacar.
—¿Qué estás diciendo? Ya me estás ayudando cuidando de Henry. De verdad te lo agradezco mucho.
Una suave risa se escuchó al otro lado de la línea.
—Está bien, señora. Me alegra que confíe en m







