Han pasado tres días y el no me ha vuelto a tocar, me besa y me deja alguna que otra caricia pero se queda en solamente eso.
Ya no siento ninguna molestia ahí abajo pero no se lo he hecho saber, maldita vergüenza y pudor. He hablado con Madeleine sobre esto y me ha dicho que es normal que desee yacer con mi esposo y sí además es un hombre como el mío con más razón todavía si cabe.
Aún me siento insegura por mi aspecto el y Madeleine me recuerdan todos los días lo equivocada que estoy. Quizás aq