50. No quiero escoger
Abigail
En el momento en que Mel abre la puerta me lanzo a sus brazos sin poder contener el sollozo que sale de mi.
—Oh por Dios, cariño ¿Qué ha pasado?—Ante sus palabras solo puedo aferrarme con mucha más fuerza a su cuerpo.
Sé que probablemente estoy siendo patética en estos momentos, pero no puedo contenerme, las hormonas, la situación y mis sentimientos me tienen totalmente desequilibrada.
—Chris…
—¿Te ha hecho algo? —Mel me interrumpe y con una fuerza impresionante separa mi cuerpo del suy