Alaia Miller Ivanovich
Entré con los bebés a la habitación El doctor me miró Y luego miró a Matías como esperando alguna reacción de su parte.
—Alaia...—Susurro.
Sonreí
— Hola mi amor — dije con lágrimas en los ojos.
— ¿Mi amor? Tu y yo somos algo?
¿que?
Esto debe ser una maldita broma Claro que sí que debe ser una maldita broma no espero todo un año por él para que despertara luego sin recuerdos.
— Matías, basta no son horas de bromas
— Sra Alaia me gustaría conversar con usted a solas.
Sí, no