16. Un mal día con buen final
Amber una vez más da una repaso a la habitación, está sola y los espacios vacíos no la hacen sentir mucho mejor, recuerda aquellas emociones al principio del matrimonio cuando arreglaba el lugar para los dos.
Estaba de espaldas e inesperadamente escuchó una voz y se giró de inmediato, —Y así acaba nuestra historia, es increíble que un año de matrimonio pueda caber en dos maletas y una caja.
— Me gustaría quedarme con los buenos momentos en los que la ilusión engrandecía nuestras virtudes y empe