Mientras que Mía y Dante declaraban su amor, unas cuántas camionetas se detuvieron frente a la propiedad donde residía Dante, los hombres a cargo de la seguridad informaron a Dante sobre la situación que se estaba presentando.
—Sube a la habitación principal y coloca seguro a la puerta, no quiero que salgas de allí por ningún motivo —le dijo Dante la Mía mientras que fijaba la mirada en la suya.
—¿Qué rayo sucede?, te juro que no me iré si no me dices la verdad, no quiero perderte y si ha lleg